Entradas

Mostrando entradas de junio, 2019

El chico del piano

Imagen
Supe que te irías desde el momento en que te vi, que serías pasajero, que eras una experiencia única. Buscábamos cosas distintas pero durante un momento estuvimos conectados. Quizá fue cuando me abrazaste antes de besarme, o cuando me besaste la nariz al despertarnos, o quizá fue cuando te vi haciéndote una tortilla o preparando café y no pude evitar sonreír de pie en la cocina. . Sabía que no iba a volver a verte. Sabía que ese desayuno contigo era el primero y el último. Sabía que iba a doler, y aún así me quedé. Me asomé por una pequeña ventana a tu mundo cuando tocaste el piano, y la cerraste en el mismo momento en que cerraste la puerta tras mi marcha. Fue una noche. Fueron dos cervezas. Fue un café. A veces, solo se necesita eso para que un día brille. De todas formas cuando piense en ti, aunque pronto no lo haré porque la vida pasa y la gente se olvida, te recordaré con la frase que te escribí un día en una carta: Eres todas las conjugaciones del verbo amar. Porque t...

No soy una granada

Imagen
Queridas personas que padecen algún tipo de enfermedad mental, sea la que sea: Sé que muchas veces habéis oído comentarios que no os han gustado, que os molesta que la gente no sea capaz de entender que estáis enfermos y que necesitáis ayuda. Sé lo que es eso, porque soy una de vosotros . Muchas veces la gente con la que convivimos, la gente que nos quiere, nuestros amigos, familiares...la gente a nuestro alrededor en general, no saben como actuar, como tratarnos, porque creen que somos granadas (esa metáfora de John Green en " Bajo la misma estrella " que, en mi humilde opinión, es maravillosa). Granadas que explotarán en cualquier instante, granadas que a lo mejor explotan solas, o explotan con la persona que más quieren, o simplemente explotan rodeadas de gente y lo destrozan todo. Pues no. Hablo ahora desde mi propia experiencia. No soy una granada . No hay que tener miedo a decirme algo que he hecho mal, o que no te gusto, o que no me quieres. No tengo por qué explo...

Solo imagina

Imagen
Gafas de corazones y labios rojo pasión. Le gustaba gustar, le gustaba el color rojo en contraste con su pelo rubio y largo, muy largo. Quería ser Rapunzel, pero sin ser princesa, ella era más una simple ciudadana a la que le gustaba hacerse trenzas y enredarselas en la cabeza. La de su cabeza, su Lolita, la Lolita inocente, pero no tanto. La Lolita provocadora, pero no tanto. Nunca tanto, nunca demasiado. Una imagen. Solo una imagen en su cabeza. Gafas rojas de corazones. Un verano, un campo verde, rodar por la pradera sin importar nada. Besos junto a la piscina, esperarnos en la oscuridad del bosque para escaparnos. Nadie nos busca, nadie nos encuentra. Vamos a Italia, alquilemos un coche y recorramosla. Un descapotable, tú sonriéndome cuando levanto los brazos y me divierto. Igual una furgoneta con un colchón en la parte trasera, con luces y fotos nuestras, contigo y conmigo. ¿Para qué más? Si ya lo tenemos todo. Menos el tiempo. Nunca conseguiremos el tiempo. ¿Cuanto tie...

RESEÑA: Violet y Finch - Jennifer Niven

Imagen
Título : Violet y Finch Autora : Jennifer Niven Año de publicación : 2015 Editorial : Destino Nº de páginas : 398 Traductor : Isabel Murillo La sinopsis de esta novela comienza dejándonos un poco desconcertados. No cuenta gran cosa de la trama pero nos deja esa sensación poética que encontraremos a lo largo del libro. Dice así: «Violet está rota. Finch está roto. ¿Pueden dos mitades rotas reconstruirse? Esta es la historia de una chica que aprende a vivir de un chico que pretende morir; de dos jóvenes que se encuentran y dejan de contar los días para empezar a vivirlos.» Empecemos por un breve resumen del libro. Finch está en la cornisa de la torre de la campana de su instituto, y allí, por una decisión del destino, conoce a Violet. Posteriormente en un trabajo de historia los dos tendrán que recorrer Indiana para encontrar los lugares más importantes de su estado. A lo largo de la historia desarrollan una amistad que acaba en una historia de amor y hasta aquí pued...

Querida Sylvia

Imagen
Querida Sylvia: Te escribo a ti porque no hay nadie a quién admire más. No solo por tus obras, que son magníficas, sino por tu persona en si. Naciste y desde pequeña te interesó la literatura y la escritura entre otras cosas, y siempre luchaste por hacerte oír. Una vez escribiste «Mi gran tragedia es haber nacido mujer», y creo que esa oración es una de las que definen tu carácter. Sé que te enamoraste perdidamente de un artista, Ted, un poeta. Quizá ese fue tu mayor error. Nunca te enamores de un poeta, y mucho menos te cases con él. Él se hizo profesor y cómo no, había estudiantes locas por él, y probablemente él les seguiría el juego, porque eso es lo que les gusta. Sentirse deseados. Aún teniendo a una mujer como tú en casa, él coqueteaba con alumnas. Tú en esos momentos estabas en casa, escribiendo, creando, plasmando sobre el papel los pensamientos que un día verían el mundo, los pensamientos que un día cambiarían mi mundo. Cómo no, Ted volvió a hacer de las suyas y te fue ...

Un día gris

Imagen
Un día gris más, un día menos de primavera. Se acerca en final de Abril y tu recuerdo todavía sigue latente en mi piel. Recuerdo nuestro primer beso, y nuestro primer café. Después de un año sigo escribiendo sobre ti y sobre cómo me hiciste sentir aquellas tardes de la época estival. Podría reprocharte mil y una cosas, podría reescribir las mil y una noches con todas las cicatrices que aún intento curar, pero preferiría leerte algunas de mis partes favoritas de Orgullo y Prejuicio. Mi orgullo y tus prejuicios. Tu orgullo y mis prejuicios. Pecados en forma de abandono y dependencia. Hablo de Jane Austen aunque nuestra historia se asemeja más a las hermanas Brontë, con sus cumbres borrascosas y su oscuridad permanente. He perdido el color en las mejillas y la luz en la mirada. Te fuiste hace más tiempo del que te quedaste conmigo, y probablemente me olvidaste casi antes de conocerme. Ya no espero nada, ya no deseo que vuelvas aunque te eche de menos, solo deseo que desaparezcas. E...

Recuerdos del pasado

Imagen
Nunca llegué a saber exactamente de qué color eran tus ojos, pues por más que los mirara solo conseguía perderme en ellos y no prestar atención a nada más. Pero tus labios…eran del rosa más bonito que esta tierra hubiera visto. Y luego estaban tus manos, y tus brazos bajo esa camiseta negra que llevabas aquel día y que posteriormente me dejaste aquel otro día. Mientras caminábamos por esa concurrida calle del centro y yo no podía dejar de mirarte. Y luego al lado de esa Basílica me empujaste contra una pared y me besaste. Todo eso lo recuerdo y puedo sentirlo en mi piel, pero tus ojos siguen siendo un misterio. Supongo que en el fondo no conocía nada real de ti. Si los ojos son el espejo del alma, nunca pude acercarme lo más mínimo a la tuya.