Entradas

Navidad y soledad

Imagen
 Desde hace varios días siento una soledad que abrasa mi pecho y no me deja respirar. Diciembre nunca me ha tratado bien. Siento que el mundo se está derrumbando a mi alrededor y nadie más es capaz de verlo. A veces, cuando el vacío es casi insoportable, me tumbo en el suelo solo para sentir que algo sólido y real me sostiene. Lo noto frío y se me eriza la piel con la que hace contacto. Algunos días vuelvo a desear desaparecer y desvanecerme en el aire, como un susurro. Vivo en un estado de semirrealidad, como si la vida estuviera sucediendo más allá de un muro translúcido que solo me permite ver siluetas y formas etéreas. Me miro al espejo y no me reconozco. No conecto mis ojos verdes conmigo misma. Estoy de mal humor y no soy buena compañía para nadie. Me pongo la música demasiado alta solo para no escuchar mis pensamientos. Me siento desconectada de todo y de todos.  Siento la soledad en todas partes, desde la punta de los dedos de los pies a la última pestaña de mi ojo izq...

Verano de 2020

Imagen
6:45 AM   Querida Sylvia: Asomada a la ventana contemplo el cielo. Sigue siendo azul. Puede que un poco más claro y con algún nubarrón, pero azul al fin y al cabo. Oigo algún coche que pasa por la carretera yendo a trabajar un día de verano. Es temprano. Demasiado temprano para mí, y sin embargo, aquí estoy, escribiéndote otra carta. Recurro a ti cuando no tengo respuestas, pero también me he quedado sin preguntas. El amor, el desamor...qué curioso, qué fácil es saltar de uno a otro en un abrir y cerrar de ojos. Zigzagueo entre los dos porque no estoy segura de que me quiera. Tengo que protegerme o acabaré sin nada. Como leí una vez, entraré en bancarrota antes de cumplir los treinta, y entonces ya no podré dar más. Mi cuerpo se marchitará y ya nadie se girará a mirarme. Estoy cansada de este juego, Sylvia. No me sé las reglas, y justo cuando parece que empiezo a entenderlas, me las cambian. Me quita la energía y me hace mojar la almohada con mis lágrimas por la noche. Este dolor m...

Todo lo que quiero

Imagen
 Esta última semana he estado pensando mucho sobre mí, sobre la vida y sobre lo que siempre he pensado que quería conseguir. Hace unos años escribía porque quería dejar algo tras de mi cuando muriera, existir en las mentes de los que me leyeran, existir en sus estanterías junto a tantos otros autores, permanentemente inmortalizada entre las páginas. Quería ser recordada. Quería dejar huella. Sin embargo, la persona que quería todo eso ha cambiado. Ya no somos iguales. Supongo que sigue existiendo, pero no de la misma forma. Conforme voy cumpliendo años me voy dando cuenta de que lo único que de verdad importa es el recuerdo que dejas en la gente que te quiere y a la que quieres. Aunque a veces esas dos cosas no coincidan. No me importa no dejar huella en el mundo, no ser recordada, no ser inmortal. Quiero ser, solo ser. Quiero ser buena persona, quiero ser amable, simpática, un poco excéntrica y cariñosa. Quiero que me recuerden las personas a las que he querido, a las que quiero, ...

25 de Abril 2021

Imagen
 Párate y piensa. No te imaginas el poder que guardas dentro. Estabas rota, en un sitio oscuro y lleno de monstruos, y aún así te levantaste, fuiste a trabajar, sonreíste, seguiste, sobreviviste. Imagina lo que podrías hacer. Tienes el mundo en la palma de la mano. Eres fuerte. Fuiste fuerte. Y seguirás siendo fuerte. Nada es para siempre, Ari, eso ya lo sabes. La vida no es justa, eso también lo sabes, la vida tan solo es, y tenemos que darnos cuenta de eso. Estas hoy, y eso es lo que tienes, el mañana no nos lo garantiza nadie, así que vive. Te romperás, claro que te romperás. Date un tiempo, un día, como mucho dos. Sácalo todo, quéjate del mundo, del trabajo, de tu suerte, de tu falta de ella, de que no te han dejado sentarte en el autobús o de que el chico que te quería ya no lo hace. Llora, grita, corre o rompe algo. Pero luego para, límpiate las lágrimas, respira y sigue. Levántate y adáptate a la nueva situación. Leí una vez que llorar no arregla nada, sonreír tampoco, pero ...

Queridísima Sylvia:

Imagen
Todo ha vuelto a romperse. Una y otra vez, la misma historia, el mismo final. ¿Cuándo deja uno de intentar ser suficiente? Supongo que es una batalla perdida, es algo que llevo dentro. Me levanto en mitad de la noche con dolor en el pecho y sin poder respirar. Por el día solo quiero dormir pero tengo que trabajar. Al menos antes podía desaparecer, ahora ni eso. Se me encharcan los ojos en el tranvía, en el autobús, caminando, trabajando, conduciendo. Ay Sylvia, ¿Por que nunca me sale bien? Siempre falla algo, siempre fallo yo. Quiero desaparecer, salir corriendo y no volver nunca. Dejar la ciudad, el país, el continente. Todo. Veo a parejas de la mano, riéndose, paseando, queriéndose y yo solo puedo mirar al suelo esperando no derramarme.  Quiero marcharme porque aquí solo conozco dolor. Cada sitio en la ciudad en el que he sido feliz se me clava cuando paso por delante. He tenido un año, un año de paz, pero ha vuelto la guerra. La guerra final. Mi tercera guerra mundial. Ni siquie...

Querida Ari

Imagen
 Querida Ari:          Has llegado hasta aquí, enhorabuena. Te escribo para que sepas lo orgullosa que estoy de la mujer en la que te estás convirtiendo. No dejes que nadie te apague, que nadie te diga lo que no puedes hacer. Los límites los pones tú, no lo olvides. Hazte ese tatuaje que tanto te gusta, córtate el pelo, en serio, córtatelo, ponte esas botas con ese vestido y sigue moviéndote. No pares. O para si tú quieres, solo si tú quieres. Cambia, o no cambies. Vuela. Elévate. Y brilla, sobe todo brilla. No olvides que eres luz. Recuerda cuando eras oscuridad, y no vuelvas ahí, ese no es tu sitio. Ahora resplandeces. Y sobre todo vive, pero no dejes que nadie te diga cómo. No dejes de vivir. Sé libre. Tuya. Feliz. 

Sylvia, vieja amiga

Imagen
Querida Sylvia: Te escribo otra vez a ti, vieja amiga. Siempre vuelvo a ti, todo arte me lleva a ti, a tus palabras. El otro día releyendo 'La campana de cristal' me di cuenta de nuevo del poder que tienen estas a la hora de entenderse a uno mismo. Me entiendo más cuanto más te leo. No soy capaz de plasmar lo que siento en una hoja en blanco, no del todo, pero sigo intentándolo. Te leo y te releo, paseo,  observo la vida a través de la ventana, te vuelvo a releer pero todo carece de sentido. Un día gris no es capaz de darme respuestas. Un día claro solo me provoca más preguntas. ¿Cómo puedo hacerlo? ¿Cómo puedo expresarme? ¿Cómo puedo ordenarme por dentro cuando por fuera está todo hecho un desastre? Leí que el arte es una forma de razonar con el caos, pero el caos no quiere que razones con él, solo quiere que lo sientas. Caos en la lluvia, en el viento, en las ramas y en los lagos, en la ciudad con su asfalto ardiente, en la noche con su luna acechante. Caos en las sában...